Receta de sangrita mexicana

Receta de sangrita casera mexicana

La sangrita es una bebida tradicional mexicana sin alcohol que regularmente va acompañada de tequila, aunque no obligatoriamente deba ser así. ¿Sabías que habitualmente se sirve fría porque coge un mejor sabor? Este delicioso y especial preparado mexicano de color rojo se toma con la finalidad de suavizar el fuerte sabor del tequila y crear un equilibrio en el paladar!! ¡Sigue leyendo para aprender la receta de una rica sangrita casera!

Receta de sangrita casera: ¿Cómo se prepara?

La receta de la sangrita es muy fácil y los ingredientes no son nada complicados de conseguir. Eso sí, toma en cuenta que éstos pueden variar dependiendo los gustos de cada persona, sin embargo, por tradición se hace mezclando zumo de tomate (una taza), naranja (½ taza), lima o limón verde (¼ de taza), salsa tabasco (al gusto), salsa inglesa (al gusto), media cebolla picada, sal y pimienta al gusto, y finalmente se puede agregan pepino picado o cebollín.

La forma de prepararla es muy rápida y sencilla, se exprimen los limones y en el jugo de ellos se pone a macerar la cebolla o cebollín por 15 minutos aproximadamente y se mezclan todos los demás ingredientes hasta que el sabor quede al gusto de cada persona. Finalmente la mezcla se vierte en una jarra de vidrio y se refrigera para servirla fría.

No olvides escarchar tu vaso antes de servir. Toma en cuenta que hay varias recetas de sangrita y el ingrediente más importante y común en todas es el tomate y la naranja.

Receta de sangrita casera: ¿Cuál es su origen?

La historia nos cuenta que el orígen de la sangrita surgió en Chapala, Jalisco (México) por los años cuarenta, en donde el dueño de un famoso restaurante turístico de la época, Edmundo Sánchez y su esposa, servían deliciosos antojitos mexicanos. Junto a ellos ofrecía un tequila artesanal de preparación rudimentaria elaborado por él mismo en horno de piedra.

El tequila era fuerte de sabor y olor motivo por el que en las mesas del restaurante se ponían rebanadas de naranjas, chile en polvo y sal para que los comensales las usaran como acompañamiento del tequila y así lograr contrarrestar el fuerte sabor del alcohol.

Al darse cuenta del éxito de la bebida el señor Sánchez le pidió a su esposa que en lugar de poner los trozos de naranja con chile y sal, que mejor las exprimiera en una jarra y ahí mismo les agregara la sal y el chile. Por tal motivo la bebida adquirió un color rojizo el cual les motivó a darle el nombre de Sangrita.

En la actualidad la bebida es industrializada y elaborada con zumo de tomate, picante y limón, y aunque ha variado mucho su origen, sigue siendo la inseparable bebida de un buen tequila. Y tú, ¿te animas a preparar esta receta de sangrita casera mexicana?

 

2 Comments

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*